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Clasificación

Las anfetaminas son aminas de fórmula química estructural semejante a la adrenalina. Las dos anfetaminas más utilizadas, de donde derivan las más modernas drogas de este grupo son: el sulfato de d-anfetamina (dexedrina), el sulfato de anfetamina racémica (benzedrina).

Entre los preparados estimulantes anfetamínicos más utilizados destacan la anfetamina, fentermina, clorfentermina y metanfetamina, este último de gran importancia, pues es la base del grupo de MDMA (3,4-metilenodioximetanfetamina; éxtasis).

Estos fármacos son relativamente recientes, aunque la planta de la que procede la efedrina (Catha edulis) ya había sido utilizada desde la antigüedad en el tratamiento del asma.



Productos que los contienen y nombres populares:




Origen

Las anfetaminas son un derivado químico de la efedrina, y fueron sintetizadas por primera vez en 1884. Las anfetaminas se utilizaron para tratar los resfriados y la congestión, así como la obesidad y la narcolepsia. Su uso se extendió entre los soldados que pelearon en la Segunda Guerra Mundial, por sus efectos estimulantes. La metanfetamina es un derivado químico de la anfetamina, que tiene un efecto diez veces más potente que la anfetamina.



Tipos

Polvo blanco, soluble en agua y etanol. La sal (Anfetamina HCl) forma un cristal transparente.



Efectos

Las anfetaminas tienen un efecto estimulante en el sistema nervioso. Causan un incremento de la frecuencia cardiaca, de la presión arterial, de la frecuencia respiratoria y de la sudoración. Inhiben la sensación de hambre. La persona que la consume tiene una sensación de alegría y euforia, aumenta el alerta y disminuye el sueño. También incrementa la capacidad física en actividades de alta demanda (como los deportes o las jornadas laborales extensas).



Consecuencias a corto y largo plazo
Consecuencias a corto plazo:

Las anfetaminas tienen un potencial adictivo muy amplio. Según Hastings (1990) el potencial adictivo de las anfetaminas es del 93%, lo que implica que 9.3 de cada 10 usuarios se vuelven adictos, mientras que las metanfetaminas tienen un potencial adictivo de 98%. Se han reportado episodios psicóticos asociados a dosis muy altas y existe un riesgo de muerte súbita, por ataque cardiaco. También se ha reportado muertes por paro respiratorio, y evento cerebral vascular asociados al consumo de dosis altas de metanfetaminas.

Consecuencias a largo plazo:

El uso de las anfetaminas produce tolerancia, es decir, se requiere ir aumentando la dosis consumida para lograr el efecto deseado, lo cual incrementa el riesgo de muerte súbita. Los efectos estimulantes ocasionan cambios en la arquitectura del sueño, y la inhibición del apetito puede llevar a cuadros de desnutrición. La dependencia puede llevar a cuadros de abstinencia caracterizados por cambios de humor, depresión y ansiedad. Los cuadros psicóticos pueden llevar a la agresión hacia si mismo (automutilaciones) o hacia los demás (homicidio).

  • Fuentes:
    Maisto SA, Galizio M & Connors GJ. (2011). Drug use and abuse. 6th Edition. Cengage Learning. Wadsworth, CA.
    Hastings, J. (1990). Reletive addictiveness of various substances. In: Drug Library.org [access on February 25th, 2013 in http://www.druglibrary.org/schaffer/misc/addictiv.htm]


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